Con el proceso de
envejecimiento se dan una serie de cambios neurodegenerativos que van desde
cambios estructurales del cerebro, cambios psicológicos y sociales. Estos
cambios no se explican por la presencia de patología alguna y no interfieren
significativamente en la autonomía del mayor. Se trata de un fenómeno
universal.
Las transformaciones
estructurales del cerebro se traducen en una disminución del tamaño, peso y
volumen del mismo, aumento de las placas seniles así como la aparición de
lesiones isquémicas en los sujetos normales con más de 65 años. Se observa
también discreta atrofia de los hemisferios cerebrales con pérdida de neuronas,
disminución del grosor del córtex, aumento de tamaño de los surcos cerebrales y
aumento de la dilatación ventricular; y reducción de la eficacia en la
comunicación entre las células. Su curso es variable, dependiendo de factores
como el estado de salud general (física, mental y emocional); nivel cultural;
nivel de actividad física y cognitiva; factores hereditarios; factores económicos,
sociales y familiares.
A partir de la edad media de
la vida hay un declive en las funciones intelectuales, junto a un deterioro de
la memoria a corto plazo y lentitud motora y mental. Marcadas dificultades con
objetos en perspectiva inusual; dificultades para estimar distancias,
dificultades para orientarse espacialmente; problemas para planificar,
organizar y ejecutar planes con rapidez y eficacia (preferencia por las
rutinas). Alteraciones de personalidad y en este sentido se caracterizan por la
rigidez y persistencia (enfados); des-inhibición verbal (dice lo que piensa).
Suelen mostrarse más sensibles en la esfera emocional, con dificultades para
controlar emociones (tristeza, ira, etc.)
El lenguaje está preservado
(comprensión/producción), aunque presenta problemas para recordar la palabra
adecuada.
En cuanto al perfil
neurosicológico del envejecimiento normal tenemos que se dan dificultades en la
velocidad de procesamiento, memoria, funciones ejecutivas, denominación y
fluidez ante consignas, funciones
viso-perceptivas/espaciales, reducción de la actividad motora. Posible
afectación de sustancia blanca y/o sistema fronto-basal y/o temporo-medial.
Preservación general del lenguaje (se dan praxias y gnosias).
En muchos de ellos se
presentan circunstancias sociales insatisfactorias pues viven y se sienten
solos, además de tener ingresos económicos más bajos y peores condiciones de
vida que en épocas anteriores. Todo esto hace que se aíslen socialmente y
favorezcan la aparición de trastornos psicológicos como la depresión.
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