La demencia es un síndrome
caracterizado por la presencia de
deterioro cognitivo persistente que
interfiere con la capacidad del individuo
para llevar a cabo sus actividades
laborales o sociales.
La demencia puede ser definida como un
síndrome caracterizado por la presencia
de deterioro cognitivo persistente que
interfiere con la capacidad del individuo
para llevar a cabo sus actividades
profesionales o sociales, es independiente
de la presencia de cambios en el nivel de
conciencia (es decir, no ocurre debido a
un estado confusional agudo o delirio) y
es causada por una enfermedad que
afecta al sistema nervioso central. La
demencia es una enfermedad adquirida
como el término deterioro deja en claro.
Es un síndrome que puede ser causado
por muchas enfermedades y aunque a
menudo tenga evolución lenta, progresiva
e irreversible, puede instalarse de manera
aguda o subaguda y ser reversible con el
tratamiento específico de la enfermedad
que la causa, cuando este es disponible y
administrado precozmente
(Cummings &
Benson, 1992; Whitehouse, 1993)
Para clasificar una demencia es necesario, en primer lugar, establecer si existe
alguna enfermedad sistémica que la justifique, si puede ser atribuida a
patología cerebrovascular o si, por el contrario, es producida por un proceso
neurológico de carácter lentamente progresivo y de naturaleza degenerativa.
La causa de las demencias degenerativas primarias es básicamente
desconocida en la actualidad, aunque los últimos avances en genética y
biología molecular están jugando un papel importante para comprender le
etiopatogenia de dichas enfermedades.
A pesar de
la heterogeneidad individual y etiológica del síndrome de demencia, se han
identificado dos patrones clínicos que, aunque controvertidos en los últimos
años resultan útiles desde un punto de vista clínico, ya que facilitan un
acercamiento sistemático al diagnóstico diferencial.
El primer patrón incluye las demencias corticales como la enfermedad de
Alzheimer. Se caracteriza por la afectación fundamental del lenguaje, la
memoria (principalmente memoria explícita), praxias, gnosias y razonamiento
abstracto.
El otro patrón lo forman las demencias subcorticales (incluyen trastornos como
la enfermedad de Parkinson, enfermedad de Huntington, parálisis supranuclear
progresiva, etc.) y se distinguen fundamentalmente por síntomas clínicos que
implican afectación de los ganglios basales, de ciertos núcleos talámicos y del
tronco cerebral.
Desde una perspectiva de la anatomía funcional, el núcleo estriado, el globo
pálido, el tálamo anterior y medial y la sustancia negra mesencefálica están
interconectados con regiones de la corteza prefrontal en una serie de circuitos
que tienen implicaciones comportamentales
Déficit cognitivos similares
pueden resultar de lesiones en cualquier localización de estos circuitos o
reflejar disfunción de éstos, ya sea a nivel cortical o subcortical, como ocurre en
la demencia frontotemporal. Por tanto, podríamos incluir en una tercera
categoría los procesos mixtos corticales-subcorticales, como la demencia por
cuerpos de Lewy, degeneración corticobasal, algunas demencias vasculares y
por virus lentos, que típicamente producen síntomas atribuibles a disfunción de
estructuras corticales y subcorticales.
Alexander, GE., Delong, MR., Strick, PL. "Parallel organization of functional
circuits linking basal ganglia and cortex". Annu Rev Neurosci, 1986; 9: 357-381.
Cummings, JL. "Frontal-subcortical circuits and human behavior". Arch
Neurol, 1993; 50: 873-880.
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